Finde 027: norte de Marruecos

Finde en Marruecos
Finde 027: norte de Marruecos
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Este viaje de fin de semana por el norte de Marruecos comenzó en Tarifa, desde donde tomamos un ferry de la compañía FRS hasta Tánger.

Aunque en este artículo haremos un repaso general del viaje, en el post correspondiente a cada una de las escapadas de las tres ciudades que estuvimos en el norte de Marruecos lo contamos con muchos más detalles y fotografías. Puedes ver ese relato detallado en los artículos sobre:

En cuanto al ferry de Tarifa a Tánger, que el trayecto de ida y vuelta nos costó 58€ por persona, debes saber que el billete tiene un año de caducidad y si, por cualquier motivo, pierdes ese barco que tienes reservado y quieres coger el siguiente, no hay ningún problema.

Por cierto, hace poco que disponen de App y es muy sencillo reservar desde la misma y luego recoger los billetes en la taquilla. Además hace tiempo sacaron un descuento promocional al reservar por este medio, aunque en nuestra fecha ya no estaba activo.

Si necesitáis alojamiento en el norte de Marruecos o en cualquier otro lugar os recomendamos hacerlo a través de Booking, que te da la garantía de solucionarte lo que sea o compensarte si surge algún problema durante el viaje con el sitio donde te hospedas.

Además, si reservas de nuestra parte te devuelven luego en la tarjeta el 10% de lo que hayas gastado, que en el norte de Marruecos puede ser un rico desayuno para dos. Todo suma, ¿verdad? Eso sí, para que sepan que vas de nuestra parte debes entrar a través de este banner:

Consejos para coger el ferry FRS de Tarifa a Tánger

Os recomendamos que estéis unos 45 minutos antes en el Puerto de Tarifa para pasar el control de aduanas porque suele tardar bastante, sobre todo en fechas señaladas.

Ferry en el Puerto de Tarifa

Además, podréis coger mesita si subís antes al ferry. El sistema es de tonto el último, los tickets no están numerados, así que mejor si madrugáis un poco para poder viajar luego más cómodos.

El viaje dura algo menos de una hora, los retrasos suelen ser comunes debido a la lentitud de los pasajeros en el acceso. Entre personas y coches se forman unas colas curiosas por lo que te volvemos a recomendar madrugar y ser uno de los primeros en la cola.

Consejo muy importante al subir al ferry

Lo primero que tenéis que hacer al subir es ir al control de policía con los pasaportes y la hoja blanca que tenéis que llevar previamente cumplimentada, es la que os dan en la taquilla del ferry al recoger el ticket.

También os darán una amarilla que es la de salida y os la recogerá la policía marroquí a la vuelta de vuestro viaje en el acceso al puerto de Tánger.

Así que, si sois dos o más personas, al subir al ferry es el momento de dividiros de modo que uno no coja mucha cola en el control de policía y otro pueda ir corriendo a pillar sitio con mesa.

Nada más que entréis que uno se ponga en la cola de la policía porque os aseguro que como no seáis de los primeros, vais a estar haciendo cola todo el viaje.

Qué hacer al llegar a Tánger

A la salida del ferry podéis dirigiros directamente a la furgoneta de cambio que hay nada más bajar y cambiar al menos para taxi, hotel y comidas de ese día. También es ideal ir rápido porque se llena de gente y como seas el último estás perdiendo tiempo de disfrute en tu viaje por el norte de Marruecos.

Puerto de Tánger

Si vais a ciudades turísticas no os preocupéis porque hay oficinas por todos lados, y abren a todas horas los fines de semana. Normalmente abren más tarde que en España por lo que igual por la mañana os las encontráis cerradas. Pero no os asustéis porque estarán abiertas por la tarde-noche.

Cuando lleguéis a Tánger tenéis diferentes opciones para viajar: autobús o taxi, ya sea compartido o completo. No os recomiendo el autobús puesto que, a menos que cojáis la compañía CTM que son nuevos, el resto no tienen aire acondicionado y no están en buenas condiciones. El precio es muy barato, sí, pero realmente a nosotros no nos compensa adecuarnos a esos horarios y viajar tan incómodos.

Dentro del mismo puerto os encontráis los petit taxis, que os llevan por dentro de la ciudad y son verdes en Tánger. También estarán los grand taxis que podéis contratar al completo. Por lo general, estos son taxis mucho más nuevos y cómodos para viajar por el norte de Marruecos, pero salen más caros que un compartido.

Parada de taxis en Tánger

En este caso nosotros cogimos un petit taxi hasta la estación de taxis compartidos. No es un trayecto largo pero al ir con mochilas y tal se hace pesado. Previamente habíamos pactado con el conductor 40 dh hasta la estación, a sabiendas que nos estaba timando, pero queríamos salir YA.

En lugares como Tánger resulta difícil que pongan el taxímetro. Cuando llegamos a la estación le damos 50dh pero nos da de vuelta solo 5dh, alegando que no tiene cambio. Primer mini timo del día.

Cómo viajar de Tánger a Chaouen rápido y a buen precio

Vamos a la parada de Chaouen y le decimos que queremos dos plazas, nos indican que esperemos al siguiente taxi que está aparcando y que somos los primeros, por lo que le indicamos que vamos a coger los asientos dobles que hay en el centro para no ir apretados con más gente.

El taxista aparca y de repente aparece una pareja marroquí y se sienta donde habíamos dicho nosotros, nos quedamos con cara de circunstancia, decimos que vaya cara más dura y ellos siguen hablando en francés como que no entienden así que nos subimos en los tres asientos de detrás.

Taxi compartido a Chaouen

A los dos minutos le dijimos al taxista que íbamos a coger las maletas y nos íbamos a otro taxi para poder viajar cómodos porque eso no era lo que habíamos hablado con él al principio.

De repente el taxista, que antes no sabía español, dice en perfecto castellano: «Tranquila hermana, no problema». Levanta de nuestros asientos a la pareja y nos sentamos nosotros. El chico de la pareja, que hacía como que no sabía español, de repente empezó a hablarlo y se disculpó porque sabía perfectamente lo que había hecho. Ojo con los caraduras estos.

Cuando pasan estas cosas la situación es un poco violenta, pero ya nos ha pasado en Marruecos otras veces porque algunas personas se cuelan, te cobran más, etc. Y si pica, pica.

En fin, cuando se llenó el taxi tras unos minutos, nos dirigimos a nuestro primer destino en el norte de Marruecos, la ciudad de Chaouen, pagando 70dh por persona para hacer un camino de unas dos horas y media.

Viajar en taxi por el norte de Marruecos

Es un camino bastante ameno, más que nada porque no te aburres mirando los 100 peligros que sortea el taxista, pisando tú mismo el freno imaginario y rezándole a Alá o a la Virgen del Camino Seco que por favor no pase nada.

Ah, y no te preocupes de llevar el cinturón bien puesto, como hasta 2019 no es obligatorio muchos taxis no lo tienen.

Un día en Chaouen

Llegamos a Chaouen y nos dirigimos hacia el riad en el que íbamos a pasar la primera noche, llamado Dar Touijar. En el camino desde la parada de taxis hasta el riad nos iban saliendo «guías» para lo que necesitáramos pero teníamos claro a dónde íbamos y les decíamos que no.

Cuando llegamos a la medina nos perdimos un poco y no dábamos con el riad. Un hombre se ofreció a ayudarnos dejando claro que él no quería nada a cambio. Tras darnos un buen rodeo (estábamos al lado) nos llevó al riad y dijo «págame». Le dimos 5 dh por los 3 minutos de servicio y se fue un poco molesto…

El riad en Chaouen

El riad tenía su encanto marroquí pero la habitación era pequeña, tenía humedades y el baño era minúsculo. Pero bueno, íbamos a vivir Marruecos y si era así, pues así. Para ver más fotos sobre el riad puedes ver el artículo sobre la escapada a Chaouen que lo detallamos mucho más.

Dar Touijar, riad en Chaouen

La medina de Chaouen

Lo mejor de Chaouen sin duda es su medina. Calles y calles pintadas de ese azul tan característico con cientos de comercios de todo tipo de productos. Dan ganas de ver todos los rincones y tomar fotos de cada casa. El encanto que tienen te hace pasar las horas caminando y descubriéndola.

Color azul de las calles de Chaouen

El centro de todo el ajetreo turístico de la medina de Chaouen es la Plaza Outa El Hammam, que es donde se concentran más bares para turistas. Además está la entrada a la Alcazaba, que se puede visitar por 10dh y a la Gran Mezquita de Chaouen.

En esta plaza hay también muchos puestecitos de artesanía y sitios para sentarse a descansar y observar el vaivén de gente que viene de las calles que allí desembocan. Hay actividad todo el día, desde que llegamos hasta que nos fuimos vimos gente en la plaza. A todas horas.

Plaza de l aAlcazaba de Chaouen

Comer en Chaouen

La oferta para comer en el centro de Chaouen es enorme pero nosotros elegimos el primer restaurante que vimos que fue el que vino a proponernos el camarero. En vez de decirle «estamos mirando, gracias» nos aventuramos a seguir su recomendación y a comer en su sitio.

Dónde comer pastela de carne

Se trata del Restaurante Al Azhar, en el que pedimos una harira, que es la famosa sopa marroquí, un plato de cous cous de carne, una pastela de pollo y un tajín de boquerones con tomate. Esta de la foto fue la pastela, si queréis ver más fotos de lo que comimos os recomendamos ver el post del día en Chaouen. Ahí nos extendemos un poco más con los detalles.

La Alcazaba de Chaouen

Tras el almuerzo visitamos la Kasbah (la Alcazaba) en la que se puede ver el Museo Etnográfico además de lo que fue la torre, murallas y jardines.

Kasbah de Chaouen

Como decíamos antes, el coste de la entrada es de 10dh por persona, apenas 1€. Además de por su contenido, merece la pena visitar la Alcazaba porque desde su torre se obtienen unas vistas de la ciudad bastante interesantes.

Gran Mezquita de Chaouen

Justo al lado de la Kasbah está la Gran Mezquita El Masjid El Aadam construida en el siglo XV. El trasiego de musulmanes que entran a la oración durante todo el día hace que siempre haya movimiento en su puerta.

Esto lo pudimos comprobar porque pasamos varias veces cerca, y además el restaurante en el que almorzamos está justo en frente.

Mezquita en la plaza Outa El Hammam

Paseando por la medina de Chaouen

Seguimos paseando por la medina, recorriendo las calles azules, hasta salir por la Puerta de Hammar que es por la que antiguamente entraban y salían los comerciantes.

Mural en Chaouen

Fuimos en busca del río y al encontrarlo nos dimos la vuelta de nuevo hacia la zona más turística, ya que por allí no había mucho que hacer. Era una zona más de la vida diaria chauní, con escuelas, comercios del día a día, etc. Eso sí, si lo que quieres es perderte por cómo es la vida en el norte de Marruecos más allá de las zonas de turismo, por ahí se puede dar un buen paseo.

Merendar en Chaouen

Habíamos leído en varios blogs que en el Restaurante Casa Aladín había una terraza para comer o merendar desde la que había unas vistas a la plaza bastante curiosas. Un buen broche para la tarde, así que fuimos y nos tomamos un té con pastas.

Vistas de Chaouen desde Casa Aladín

La atención es un poco regulera y la limpieza está cortita. Estuvimos media hora esperando a que nos trajeran las cosas y otra casi media para pedir. Lo mejor del sitio, sin duda, las vistas.

Cenar en Chaouen

Para cenar nos fiamos de TripAdvisor y acertamos de pleno. Casa Sofía es un gran bar en el que cenar. La comida riquísima, la atención y el trato bien para la carga de trabajo que tenía el camarero y el precio muy muy muy barato. Sin dudarlo podemos decir que es el mejor sitio en el que hemos comido en este viaje por el norte de MArruecos.

Cenar bien y a buen precio en Chaouen

Pedimos zaalouk (ensalada de berenjenas caliente), harira, un tajín de pollo al limón (buenísimo) y unas aceitunas de estas que preparan en Marruecos con aceite y un aliño típico que hace que estén muy buenas. Y de postre un surtido de pastelería árabe y té con hierbabuena. Todo por 12€.

Tras semejante homenaje nos volvimos al riad Dar Touijar, que NO recomendamos, para descansar un poco ya que al día siguiente nos íbamos en taxi compartido bien tempranito hacia Tetuán.

Un día en Tetuán

En nuestra segunda jornada en el norte de Marruecos llegamos temprano a la estación de taxis compartidos de Tetuán y desde ahí cogimos un taxi de la ciudad para subir hasta la zona en la que teníamos el riad, en plena medina.

Bajamos del taxi en la conocida como Plaza Primo, en el ensanche español. Allí buscamos un lugar para desayunar eligiendo finalmente el Café Ocho Ríos. Allí nos tomamos una harcha con huevo, queso y mortadela por 9dh, un msem’men con quesito por 7dh y dos batidos de aguacate por 15dh cada uno. Fue un gran desayuno y tan solo por 46dh.

Desayunos en Tetuán

Tras el desayuno fuimos paseando hacia la medina pasando por la Plaza Hassan II en la que se encuentra el Palacio Real. Esta plaza era antes el Feddan de Tetuán, y luego fue Plaza de España durante el Protectorado.

Plaza Hassan II

Accedimos a la medina de Tetuán en busca del riad La Perla Casa Hasan, que era donde habíamos contratado la noche. Aunque era temprano, Hasan, el dueño, nos invitó a pasar y tomarnos un té con él en la zona que sería el patio de la casa.

Cuando la habitación ya estaba lista subimos a dejar las cosas con idea de irnos pronto a pasear y recorrer las calles de la medina de Tetuán. La habitación era muy bonita y tenía lo adecuado por el precio que costaba, sobre 30€, para pasar una buena estancia en un riad.

La medina más turística y la medina menos turística de Tetuán

La medina de Tetuán la podríamos dividir en dos tipos, una más turística, que es la más cercana al Palacio Real, y otra menos turística que es la más alejada, donde realmente se vive el día a día de la ciudad.

En la medina más turística es donde se sitúan las joyerías, tiendas de bolsos, etc. Las calles están más limpias, todo más ordenado y de vez en cuando ves a policía paseando.

Mercado en Tetuán

En la menos turística se concentran los puestos de verduras, pescado, chatarra, y de todo lo que puedas imaginar, todo a continuación uno de otro y prácticamente casi en el suelo. Está todo más sucio y suele haber menos turisteo por la zona, pero tiene su esencia también.

Mercado de Tetuán

Se pasa el tiempo muy rápido paseando por la medina de Tetuán, en cada rincón se puede encontrar una escena o situación pintoresca que nos llame la atención, rincones que pasan desapercibido pero que están cargados de valor en cuanto a vivir la experiencia de estar ahí.

Tomando el té en el riad de «El tiempo entre costuras»

Hicimos una parada en nuestro paseo por la medina de Tetuán para entrar en el riad El Reducto y conocer el lugar donde se alojaron los actores de la serie El tiempo entre costuras. Queríamos ver este famoso riad de primera mano mientras nos tomábamos un té de media mañana.

El Tiempo entre Costuras

El ensanche español en Tetuán

Como ya habíamos pasado un ttiempo en la medina nos fuimos a conocer el Ensanche de Tetuán dando un paseo por la zona con la finalidad de cambiar euros por dirhams en un banco de la plaza Primo.

Siempre es bueno llevar dirhams, aunque también puedes pagar en euros, pero es más recomendable hacerlo en dirhams para evitar subidas de precio, os lo aseguramos.

Por cierto, hablando de seguros, para este viaje contratamos un seguro de viajes de IATI, que aunque no estábamos muy lejos de España siempre es bueno ir asegurado por lo que pueda pasar. Sobre todo en temas de salud.Para más información sobre el tema  os dejo un enlace que cubre según las necesidades de cada uno. Además, si vais de nuestra parte a través de este enlace os hacen un 5% de descuento.

Almorzar en Tetuán

Para el almuerzo entramos en un bar llamado Birjiss, donde sirven kebabs y platos típicos marroquíes. De hecho el mejor cous cous de todo el viaje lo tomamos aquí.

La atención del camarero fue perfecta y rápidamente le pedimos dos shawarma con patatas, una botella de agua grande y un cous cous de carne con ciruela.

Buen cous cous en Tetuán

El plato de cous cous era enorme, de ahí comían cuatro personas fácilmente. Mucha cantidad de comida y riquísimo todo. Ademásel precio también acompañó, tan solo 95 dirhams.

Tras este gran almuerzo paseamos paseo por el Ensanche para asentar un poco la comida, viendo sus calles y tiendas, dejándonos llevar por donde quisieran los pies sin ningún objetivo que visitar hasta que se nos pasase un poco la llenazón.

La Kasbah o Alcazaba de Tetuán

Para no amodorrarnos nos fuimos rápidamente hacia la Kasbah de Tetuán, la Alcazaba, que se sitúa en lo más alto de la ciudad. Para llegar hay dos opciones, o un buen pateo o un taxi.

Entre que estaba todo cuesta arriba y que empezaba a chispear decidimos coger un taxi a medio camino que por 7dh nos llevó hacia la puerta de la Alcazaba.

Kasbah de Tetuán

Para que no perdáis el tiempo al igual que nosotros, deciros que aquello no es turístico. Es una zona militar semiabandonado y semi en ruinas a la que no se puede acceder como nos explicó amablemente un militar.

Tomando té en la Plaza del Feddan

Bajamos de la alcazaba en taxi por 10dh y paramos en la Plaza del Feddan, en la que nos tomamos un té en el Café Granada. Desde este lugar se puede disfrutar de unas magníficas vistas de la plaza y de la Alcazaba en lo alto mientras te tomas tranquilamente tu té, que con unas botellitas de agua de cortesía nos salió por 24dh.

Dónde tomar Té en Tetuán

La Plaza del Feddan es un lugar de paz dentro del ajetreo diario de Tetuán. Lo recomendamos como pausa para un día turístico en la medina. A nosotros nos cogió con el tiempo inestable pero cuando hace bueno la plaza suele estar llena de gente charlando, niños jugando, etc.

Después de esto nos volvimos al riad a descansar un poco y reposar los pies de tanto andar, con idea de reponer fuerzas y salir luego a merendar cosas ricas por la ciudad. Por cierto, el riad tenía un saloncito muy acogedor con decoración típica de allí con unos sofás en los que tumbarse a escuchar el goteo de la lluvia y a los guías turísticos que pasaban bajo su ventana.

Casa Hasan en Tetuán

Merendar y cenar en Tetuán

Volvimos a salir a la calle hacia la zona del Ensanche, que estaba a rebosar de gente, con todos los bares y pastelerías hasta la bola sin sitio donde sentarse. Sorprende que en algunos solo había hombres y en otros mujeres y niños, y otros sitios más modernos a los que van los jóvenes y se mezclan entre ellos. En uno de esos entramos finalmente.

El lugar elegido fue el Cafe Cremerie Maimoun, donde pedimos té y batido de aguacate, acompañando a una tarta de limón y una tarta de nueces. El precio, 56dh, perfecto para la merienda.

Como se hacía tarde y estábamos llenos con la merienda pedimos en un sitio de comida rápida un taco para llevar, que era una especie de kebab pero solo relleno de pollo en salsa sin verdura y sin nada, y prensado al grill formando un paquete de medio kilo de peso. De esta preciosidad pedimos dos unidades, íbamos a explotar.

Fuente frente al Palacio Real

Para bajar la merienda dimos una vuelta más por la plaza Hassan II que seguía llenísima de gente, y eso que hacía fresquete y empezaba a anochecer. Una noche con buen tiempo debe ser una locura…

Desayunar en Tetuán

El desayuno en el riad La Perla nos lo pusieron en una mesita en la puerta de la habitación, en una especie de patio en la primera planta. El desayuno completísimo, nos trajeron té, zumo de naranja natural, pan de harcha, pan de barra, pan árabe, msem’men, miel, mermelada, mantequilla, queso y aceitunas. Espectacular, para coger energía para dos semanas.

Desayunar en Tetuán

Finalizamos la escapada de un día en Tetuán despidiéndonos de Hasan y cogiendo un taxi por 11dh hasta la estación de taxis compartidos para continuar nuestro viaje por el Norte de Marruecos. Próxima parada, Assilah, un pueblo de costa con mucho encanto.

Un día en Assilah

Para llegar de Tetuán a Assilah cogimos un taxi compartido que sale por unos 50dh la plaza, pero como no se llenaba tras esperar una hora, decidimos que para no perder el día lo mejor era pagar todas las plazas y no salir más tarde. Esto nos costó 300dh.

Dejamos el taxi frente a la Puerta de Tierra, conocida como Bab Al Homar, con una entrada en codo para dificultar a los posibles invasores. Es la zona más turística de Assilah,a un paso de la medina, con numerosos bares, comercios y tiendas.

Puerta de Tierra en la medina de Arcila

El alojamiento en Assilah

En esta ocasión no fuimos a un riad y elegimos un sitio llamado Dar Bouanani, cerca de la zona más turística y a 10 minutos andando de la playa. El precio, tan solo 256dh la noche. Es un estilo a los típicos apartamentos de la Costa del Sol, pero con una limpieza más relajada, aunque sin estar mal.

No era tan bonito como los riad típicos del norte de Marruecos pero para pasar una noche cubría nuestras expectativas. Se podría decir que es el piso perfecto para ir a veranear.

Dónde almorzar en Assilah

El almuerzo en Assilah lo hicimos en un bar llamado Casa La Place, situado cerca de la muralla dando para el puerto, frente a la Puerta de la Alcazaba, conocida como Bab El Kasbah.

El almuerzo que pedimos fue una ensalada Niçoise, una fritura de pescado variada y una botella agua. A esto le acompañó una berenjena aliñada y unas aceitunas que nos pusieron mientras llegaba la comida. Nos salió por 168dh, unos 15€, que para el sitio donde está ubicado el bar está bastante bien.

Pescado frito en La Place, Assilah

Paseo por la playa de Assilah

Como hacía muy buen día, tras almorzar dimos un paseo por la playa comprando para ello un zumo de caña de azúcar con jengibre y un paquete de cacahuetes. Por las fechas que eran no había casi nadie en la playa en ese momento pero el tiempo era espectacular. 

Allí disfrutamos del zumito y los cacahuetes y nos dedicamos a vivir un rato el momento sintiendo en la cara la brisa del Atlántico apoyados en las rocas del espigón del Puerto de Assilah que bordea la playa. Un gran descubrimiento esto de las playas del norte de Marruecos, no están lejos y son muy parecidas a las de la Costa de la Luz en España.

Playa de Arcila

 

La medina de Assilah

Nos adentramos en la medina de Assilah, a la que entramos por la Puerta del Mar, llamada Bab Bhar porque está como su propio nombre indica, al lado del mar. Al acceder lo primero que vemos es una plaza en la que hay una antigua Torre Portuguesa y al lado de ella una plaza rebosante de ajetreo turístico con una pintoresca tienda de alfombras.

Alfombras en la medina de Arcila

Recorrimos durante un buen tiempo las callecitas de la medina, vimos tiendas y tomamos mil fotos en sus rincones con encanto. Cada detalle, cada puerta de una casa, cada muro… todo es muy característico de allí. Entramos y salimos por las distintas puertas y paseamos viendo el mar desde las murallas, construidas por Alfonso V de Portugal en el siglo XV.

Dentro de la medina destacan los murales realizados con motivo del Festival de las Artes de Assilah, un evento multidisciplinar e internacional que utiliza las calles de la ciudad como escenario.

Rincones con mucho encanto en Arcila

Aunque estaba en obras, pasamos por la Gran Mezquita de Assilah, en la plaza Ibn Khaldun, y terminamos el paseo turístico en una pastelería de una señora a la que le compramos pastelitos que estaban muy buenos. A pocos metros, cuando ya no quedaban pasteles, entramos en la pastelería de Walid para probar sus pasteles, y hay que decir que estaban aún más buenos, que ya era difícil.

Comprando especias marroquíes en Assilah

Fuimos también a  la zona menos turística de Assilah, la avenida Hassan II, donde de verdad se ve el ajetreo de comercios y tiendas en las que compran los marroquíes y los extranjeros. Aunque son sitios menos turísticos si se quiere conocer cómo es de verdad el día a día del norte de Marruecos conviene perderse un poco por sus calles.

Zona de tiendas y mercado en Arcila

Nosotros compramos ras el hanout, que es una mezcla de hierbas y especias (entre 4 y 30 según quien la haga) que se utiliza para la mayoría de los tayines marroquíes, y también para el cous cous y otros platos.

Dónde cenar en Assilah

Para cenar fuimos a un bar cercano a la muralla de la medina, su nombre, Farah. Pedimos un plato de lenguados con patatas (50dh), pinchitos con patatas y arroz (40dh), sopa de verduras (20dh) y como entrante unas sardinas (25dh). Además, nos pusieron pan, unas aceitunas y un aliño para picotear mientras llegaba lo otro. En total 170dh, menos de 17€.

Farah, un lugar para comer pescado en Assilah

Fue demasiada comida para cenar. El plato de sardinas como se ve en la foto traía seis bien grande y como estaban buenísimas no se podía dejar en el plato. Los tres lenguados que venían estaban muy buenos también, y los pinchitos y las cosas de picoteo. Por poner alguna pega, la sopa de verduras era demasiado picante y como había comida de sobra podíamos haberla no pedido.

Qué desayunar en Assilah

Compramos para el desayuno en una tienda que vimos que hacían cosas marroquíes tales como harchas, m’smen con Nutella y queso, y “donuts” marroquíes, que está entrecomillado tendrá un nombre más exótico que ese.

Desayunos en Arcila

La bebida la compramos en otro sitio, dos batidos de aguacate por 34dh que sumado a los 16dh de los dulces nos dan un buen precio para nuestro último desayuno en el norte de Marruecos del que por cierto, sobraron cosas, era mucha cantidad.

De vuelta a Tánger

Para ir desde Assilah a Tánger que es donde íbamos a coger el Ferry de vuelta a Tarifa cogimos un taxi compartido, la mejor opción para moverte por el norte de Marruecos. La plaza salía por 20dh pero como tardaba en llenarse el taxi y queríamos ir con margen de tiempo al ferry pagamos las 4 plazas traseras, 80dh, que nos permitirían ir solos y cómodos.

Viajamos en un Mercedes de 40 años, el auténtico taxi que recorre las carreteras del norte de Marruecos desde hace décadas. Estaba muy hecho polvo, para el desguace, pero cuando le pisaba respondía a pesar de su edad.

Taxi hacia Tánger

La anécdota de este trayecto en taxi se produjo por un rifirafe con otro conductor que resultó ser un policía de paisano que hizo que volviésemos al poco de salir a la parada y cambiáramos de taxi. Vamos, que por listo el policía castigó al taxista sin el dinero del trayecto. . Si quieres ver la historia completa de esto la puedes ver en el artículo de la escapada a Assilah, donde la contamos con mucho más detalle.

Coger un taxi en Tánger

Al llegar a Tánger paramos en una estación de taxis compartidos para dentro de la ciudad. Un señor marroquí de Madrid que venía en el mismo taxi que nosotros desde Assilah nos dijo que si queríamos compartir el taxi con él hasta el puerto, y así lo hicimos. Ahí nos dimos cuenta que el trayecto que a nosotros solos nos había costado 45dh unos días antes, a él le costó solamente 7´60dh. Así es el norte de Marruecos en estos temas por lo que si vais a coger un taxi mejor que tenga taxímetro.

Fin del viaje por el norte de Marruecos

Ya en el puerto de Tánger el tiempo estaba algo revoltoso y como había muchas posibilidades de que el ferry se cancelara habíamos contratado previamente un seguro de viajes de IATI, el que comentamos anteriormente, que además de temas de salud en el norte de Marruecos también nos cubría si perdíamos el ferry por alguna razón como esa.

Si lo queréis usar para viajar tanto al norte de Marruecos como a cualquier otra parte del mundo tenéis toda la información sobre este seguro en su web, y si vais de nuestra parte a través de este enlace os hacen un 5% de descuento.

Barcos en el Puerto de Tánger

Por suerte no nos hizo falta tirar de él y pudimos concluir nuestro viaje por el norte de Marruecos con un buen sabor de boca. Seguro que volvemos pronto porque merece la pena la experiencia.

¡Un saludo!

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